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jueves, 30 de julio de 2015

Zumo de remolacha y manzana

Otro remedio natural. En este caso, se lo recomendaron a mi mujer tras el parto de mi hijo, dado que se quedo con una importante anemia. Tomando un vaso de este, a mi gusto delicioso, zumo cada mañana, en ayunas, durante 4 días, se corrige el problema.

  • 2 remolachas medianas
  • 1 manzana Reineta parda
  • 1 zanahoria
  • 1 rama de perejil
Licuaremos todos los ingredientes después de limpiarlos y pelarlos (la piel de la manzana es rica en oxalatos), y beberemos inmediatamente.

Se trata de un combinado de hierro y vitamina C, que ayuda a la asimilación del primero, libre de oxalatos y fosfatos, que impiden la asimilación del mismo.

Intentar solventar el mismo problema con pastillas tiene un inconveniente singular. Solo asimilamos un 10% de la cantidad de hierro que tomamos en pastillas. Habría que combinarlas con vitamina C natural (las pastillas de vitaminas tienen el mismo problema) para potenciar su efecto. En cualquier caso, tomando vitamina C junto con vegetales ricos en hierro, multiplicamos significativamente la asimilación (el hierro animal sigue otras reglas y cuesta más asimilarlo).

Jarabe de endrinas

No es cocina, pero ayuda a disfrutarla.

Hace un par de años una amiga, que sufría de colon irritable, me comento su dolencia y que ningún medicamento recetado por su médico la ayudaba. Su principal sintoma, que es el que trataremos con este jarabe, era tener que ir corriendo al baño tras cada comida.

El endrino es un antiespasmódico intestinal y relaja la musculatura del intestino, con lo que, pese a tener que seguir iendo al baño, ya no tenía que ir corriendo e incluso podía disfrutar de una sobremesa.

El efecto, como ocurre con casi todos los medicamentos, se comienza a notar a partir del segundo día de toma. Recordemos que hoy por hoy no hay cura para el colon irritable.

  • 200 gr endrinas
  • 3 cdas de miel
  • 2 rodajas de limón, con piel
  • 1 vaso de agua
Cocer todo junto, a fuego medio, durante 30 minutos e infusionarlo 15 minutos más (dejarlo enfriar, tapado).

Colar el cocimiento y guardarlo en una botella, a la que no deberá dar la luz para que dure más. Al sol, podría reaccionar el limón con la miel produciendo azúcar invertido (la botella, al abrirla, expulsará a presión CO2 y algo de espuma), que hará nuestro jarabe menos perecedero.

Se deberá tomar un chupito antes de cada comida, preferiblemente 30 minutos antes.

Las endrinas del cocimiento aún tienen propiedades, por lo que podremos volver a preparar jarabe con ellas, eso si, reduciendo la cantidad de agua a la mitad, para aumentar la concentración, igualando la inicial.

Si queremos conservar endrinas frescas, podremos sumergirlas en alcohol. El patxaran, típica bebida vasca, es un licor de alta graduación a base de endrinas y anis, que tiene el mismo resultado sobre el colon, pero no pretendo que nos emborrachemos en cada comida. Cuando fuese necesario preparar el jarabe, simplemente sacariamos las endrinas de la botella y preparariamos el cocimiento recordando que parte de sus propiedades han quedado en el licor.

En algunos casos, los menos, ayudar a relajar el colon supone que se pueda curar a si mismo, y pasado algun tiempo, podemos prescindir del jarabe. El colon no estará curado, pero si mucho mejor.

martes, 7 de julio de 2015

Ensalada china

  • Jamón cocido 
  • Alga agar-agar (hidratada en la propia vinagreta)
  • Langostinos cocidos,
  • Tomate en gajos
  • Lechuga iceberg en juliana
  • Tamago en juliana
  • Salsa de ensalada china
Para el tamago, se prepara una tortilla de un huevo con un chorrito de salsa de soja.  

Rollito de primavera

  • Berza (o col china)
  • Zanahoria
  • Carne picada
  • Pasta brick
  • Aceite de girasol
  • Sal marina fina
Cocer la berza cortada en juliana, junto con los bastoncillos de zanahoria. 

Rehogar en una sarten, con aceite de girasol, un poco de carne picada con una pizca de sal y añadirle las verduras. 

Una vez frío, envolver con medias hojas de pasta brick (debiera ser pasta de arroz pero a penas se nota la diferencia). Freir en un poco de aceite de girasol, casi como si lo hicieramos a la plancha.

Servir caliente, acompañado de salsa agridulce.

Maki sushi variado

  • Ebi Maki (Langostino) 
  • Sake Maki (Salmón) 
  • Tamago Maki (Tortilla japonesa)
  • Surimi Maki (Sucedaneo de Chatka)
  • Tamago-Surimi California Roll
  • Sushi de salmón de Martin Berasategui
1º Gohan (arroz para sushi): Lavar 2 vasos de arroz glutinoso hasta que el agua no se manche. Cocer el arroz a fuego lento con 3 vasos de agua en una cazuela con tapa de cristal, durante 15 minutos. Dejar reposar sin levantar la tapa 15 minutos más. Esparcir el arroz por una bandeja.

2º Sushizu (aliño del gohan): Diluir, a fuego fuerte, 2 cucharadas de azúcar y una de sal en 4 cucharadas de vinagre de arroz. Dejar reposar en un cuenco hasta que no humee.

3º Mezclar el Gohan con el Sushizu abanicando el arroz para airearlo y que absorma mejor el sabor.

4º Colocar una hoja de alga nori, con la superficie brillante hacia abajo, sobre una esterilla de bambu. Cubrir la superficie con arroz, mojando las manos en agua para que no se nos pegue, y dejando un extremo libre. Hacer un surco en el arroz e introducir el relleno (en mi caso bastoncillos de pepino y zanahoria). Enrollar el maki dejando el arroz en el interior y sellarlo mojando con agua el nori que habiamos dejando sin arroz.

5º Para el California Roll: Cubrir el nori con el arroz y darle la vuelta. Añadir el relleno en el reverso y enrollar el maki dejando el arroz fuera y el relleno dentro, con el nori de separación entre ambos.

El tamago, o tortilla japonesa, es una tortilla con un chorrito de salsa de soja y una pizca de azúcar. Hacer a fuego medio-bajo en una sarten ligeramente engrasada, con aceite de girasol.

Sushi de Martin Berasategui: Untar con mostaza una loncha de salmón desespinado, añadirle canónigos y rúcula y enroscar el sushi.

jueves, 2 de julio de 2015

Gelatina de mosto rosso, con su aceituna y limón

Reducir a la mitad, al fuego, el doble del mosto necesario. Al gelatinizar se separa la pulpa del agua, obteniendo un resultado insipido, por lo que reducimos la cantidad de agua evaporandola. 

Añadir gelatina en polvo y disolverla. Debieramos hidratarla en el quintuplo de agua, pero nos vamos a saltar ese paso (podriamos enfriar el mosto, hidratar la gelatina en él y volver a calentar para derretirla).

Verter parte del preparado en una huevera de codorniz y dejar enfriar. Cuando tome consistencia, añadir un trozo de aceituna y añadir el resto del líquido, previamente templado para que se funda con el anterior. 

Decorar con ralladura de limón verde (no confundir con lima, que es agria y no acida, al igual que su piel).